Cómo y Cuándo podar un Limonero

Para Podar un Limonero se aplica la misma poda de cítricos, y no solamente a éste, sino a todos los arboles frutales del género Citrus como las naranjas, toronjas,  mandarinas, limas, etc.

Siempre usaremos las mejores herramientas para podar debidamente limpias y con el mejor mantenimiento posible. Es fundamental hacerlo cuándo corresponde y de la manera correcta, aquí te explicamos cómo.

¿ Cuándo Podar un Limonero?

Saber cuando y cómo podar el limonero es una pregunta recurrente y mi respuesta es siempre la misma…. Los cítricos No se podan!.

Bueno, me explico un poco para que me entiendas. Los Limoneros por ejemplo, necesitan lo que llamamos una poda de formación en sus primeras edades. Luego, basta con una ligera limpieza periódica de chupones y despuntes controlados.

No debemos maltratar estos arboles con podas radicales. Tan solo nos limitaremos a eliminar algunas de las ramas que crecen cruzadas o en vertical. Limpiar el pie y despuntar aquellas ramas que queremos conservar y por su longitud o dirección «se nos van de las manos».

La Mejor época para podar limoneros

Lo que si es importante, al menos desde mi experiencia es hacer estos trabajos siempre en luna menguante. No importa si se trata de un limonero 4 estaciones, o normal.

En cuanto a la época del año, lo establecido es hacerlo en Enero-Febrero y si acaso Agosto. Aunque esto yo lo interpreto como obsoleto ya que hoy día las variedades más interesantes y productoras requieren un mimo constante.

Seguramente para una gran explotación resulta complicado dar «varias pasaditas» para limpiar por aquí o por allí. En el caso de los Jardines y Bosques Comestibles es distinto. En estos AgroSistemas, el escaso número de ejemplares justifica darles un repasito cada tres o cuatro meses.

Hablamos de algo muy, muy suave y siempre como digo en menguante y luego de haber cosechado como hago yo con los limoneros luneros siempre cargados. En estas variedades que nos brindan una cosecha por luna, procuro ir alternando la cosecha de distintas ramas y centrarme en esas para limpiarlas.

Poda del árbol Limonero
Imagen de la Poda verde y de invierno del árbol Limonero

Poda del Limonero

Tener las ideas claras es imprescindible a la hora de saber cómo podar un limonero. La poda del árbol, empieza cuando la copa este formada por 3 ramas primarias que se podarán a 60 u 80 cm para que a su vez de ellas nazcan otras por cada lado. La poda de fructificación tiene que ser suave o pobre y habrá que mantener ligeramente aireado el centro de la corona, poda de aclareo.

Se podarán todos los brotes de frutos que estén cerca de la punta de las ramas. La altura media del árbol será de 4 a 6 m, aunque pueden alcanzar los 7 u 8 m de altura.

Para tener en cuenta cuando se va a Podar un Limonero

La Frondosidad no es muy densa, pero con ramas fuertes y alargadas.Las flores perfumadas aparecen en cualquier estación debajo de las axilas de las hojas. Sin embargo, tiene muchas flores femeninas o estériles.  Su copa se fromará igual que el naranjo. La poda de fructificación ha de ser ligera. El limonero produce frutos en cualquier estación, pero sobre todo en otoño y en primavera.

Como siempre, a la hora de podar cualquier especie, hemos de tener claros algunos conceptos básicos que os explicamos en esta otra entrada.

Además de hablar sobre la poda del limonero, en nuestra página pueden gustarte:

El Riego de Plantas y La humedad en los Bosques Comestibles

El riego de plantas es a veces necesario y como tal, no conviene hacerlo sin saber algunas cosas importantes al respecto. Aquí vamos a contarte la más importantes.

Riegos de Plantas, Bosques de Alimentos
El riego de plantas en un Bosque de Alimentos es no tener que regar, pero nos vemos obligados a hacerlo

La humedad como factores limitantes en el diseño de los bosques comestibles.

Aunque la tendencia de un buen diseño de Bosque de Alimentos es no tener que regar!, a veces, nos vemos obligados a hacerlo en determinadas zonas, bancales o eras y conviene saber algunas cosas al respecto.

Los ambientes húmedos son muy favorables y beneficiosos para el desarrollo de las hortalizas. Desminuyen la evaporación y contribuyen a que las hojas y tallos se mantengan lustrosos y puedan realizar el intercambio gaseoso sin miedo a perder agua a través  de las hojas.

En las regiones húmedas la lluvia ofrece una ayuda inestimable al horticultor autosuficiente evitando en muchos casos la práctica la práctica continua de riegos.

Beneficios que aporta la humedad

Los beneficios qué aporta el agua a los vegetales son considerables haciéndose más patentes cuando por su escasez las plantas sufren irreversibles trastornos.
Los climas secos representan un grave problema para la horticultura y ante tal situación es preciso adoptar medidas que rentabilicen al máximo el agua disponible. En estos casos se debe elegir la zona de la parcela más protegida contra el sol intenso del mediodía y que no sufra directamente la acción del viento que seca la capa superficial del suelo.

Del mismo modo tendrá que realizar el riego en los momentos en que el sol no esté presente principalmente al atardecer y por la noche.

Cómo Mojar las Plantas en el Riego
Mojar las Plantas en el Riego: Si solo mojamos un poco la parte superficial de la tierra, ese agua no se aprovechará nunca por las raíces y se evapora fácilmente.

¡Para regar hay que mojar!

A veces, por miedo a gastar más agua de la cuenta, por desconocimiento o por falta de tiempo, nos limitamos a dar un riego superficial y eso no es suficiente.

Es preferible distanciar n poco más los riegos y mojar bien para que la infiltración del agua pueda llegar a las raíces y no quedarse solo en la superficie. Si lo hacemos así, las plantas pueden ir absorviéndo agua poco a poco. De lo contrario, si solo mojamos un poco la parte superficial de la tierra, ese agua no se aprovechará nunca por las raíces y posiblemente se evapore antes de llegar a ellas.

Además, un riego superficial, propicia la aparición de costras que endurecen el suelo en su parte de arriba y la evaporación es mayor.

Otro factor decisivo, además de regar sólo cando las plantas lo necesitan es NO PISAR NUNCA EL TERRENO REGADO!.

iMPORTANTE TAMBIÉN ES LA REGULARIDAD EN EL RIEGO!

De nada vale hartar de agua a nuestras plantas cuando luego vamos a dejar que vuelvan a secarse en exceso para volver a dar un sper-riego transcurridos más días de la cuenta. Un ejemplo muy frecuente es el de las cucurbitáceas:

A veces, dejamos sin regar calabazas, melones o sandías algunos días y, tal vez aparentemente no les perjudica. Volvemos a hacerlo cuando las hojas ya presentan síntomas de flacidez. Pero ya es demasiado tarde. Resulta que llegado ese punto, estos vegetales ya han ido «tirándo» de sus reservas y cuando volvemos a proporcionarles agua, es tal su avidez que la absorben sin mesura y aparecen las típicas grietas y rajas que tanto las afean. Son además una puerta de entrada a otros problemas de hongos, insectos y demás que no queremos tener.

Por eso establecer una buena frecuencia de riego es fundamental, como siempre en nuestro cultivo existe un punto de equilibrio que debemos encontrar mediante la observación y en base a la experiencia.

Cada cuanto hay que regar

Determinar la frecuencia de riego, viene determinado por varios factores. Entre ellos es fundamental saber el tiempo que tarda en secarse la tierra de nuestro huerto. 

Es obvio que necesitamos conocer el tipo de suelo, su porosidad, si existe bajo el mismo algún problema del tipo de la suela de labor, cantidad de agua disponible, etc….

El tipo de vegetación silvestre, puede orientarte para saber cómo es el sustrato y sus diferentes capas.

 Este último factor, determinará cual de los actuales sistemas de riego  se adapta mejor a tus necesidades o simplemente, es el más apropiado para cada huerto, balcón, terraza o patio.

Encharcamientos de las Plantas por el Riego
Encharcamientos de las Plantas por el Riego evitan la oxigenación radicular

Humedad sí, pero no encharcamiento

Habitualmente regamos por necesidad, y si existe tal es por que el ambiente es seco. El sol, calor excesivo, viento o poca cobertura son los principales motivos para qe terminemos regando una planta.

Pero esos mismos factores son los que propician la aparición de distintas enfermedades fúngicas si no elegimos bien cuando y cómo hacerlo.

Además, aunque hay plantas que toleran cierto grado de encharcamiento, a la mayoría les viene fatal ya que impide una correcta oxigenación radicular.

A cada planta su riego:

A la hora de planificar el riego de plantas, es crucial tener claro las necesidades de cada una. No tiene sentido poner por ejemplo un cáctus junto a una tomatera!. Es evidente que no necesitan lo mismo y por exceso o defecto siempre habrá una «incómoda» o enferma.

Lo mismo es aplicable para los árboles y cualquiera de los elementos que integren nuestro Bosqe de Alimentos, Huerta o incluso las macetas de balcones y terrazas.

¿Cual es el mejor momento para regar?

Regar durante la horas de máximo calor es una tontería además de una temeridad. El agua se evaporará mucho más rápido por lo que la estaremos desperdiciando. Las mejores horas para regar son sin duda al atardecer ya que el suelo tendrá toda la noche para absorverla y las plantas menos estrés para ir asimilándola.

Otra cosa esencial a la hora de regar las plantas es el Cómo hacerlo. Como hemos dicho antes, el agua y el calor sirven para cultivar plantas, pero también hongos!. Por eso, es preferible evitar los riegos por aspersión en general, especialmente durante todo el verano. Como mucho unos microaspersores aunque, lo ideal sería instalar goteos para un máximo aprovechamiento del agua.

Optimizar el riego de plantas

El agua es un recurso cada vez más escaso y valioso. Máxime en los Bosques Comestibles Mediterráneos por lo que sectorizar y tener unos buenos programadores de riego en función de la presión del agua es esencial para su correcta gestión.

Ya hablaremos más pormenorizadamente de los tubos y programadores de riego, pero como base creo que te haces una idea ¿no?.

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Además de sobre el riego de las plantas, en bosquescomestibles.es te hablamos de:

La temperatura en el bosque comestible

La temperatura es uno de los factores que indiscutiblemente más influye sobre los vegetales. Ya que determina en la mayoría de los casos la germinación de las semillas y el periodo favorable de crecimiento de los ejemplares de cada especie.

El frío y las plantas:

Como es lógico las temperaturas extremas son las causantes de los daños que sufren las cosechas. Especialmente el frío que resulta el más perjudicial.
El frío supone el principal inhibidor en el desarrollo de las hortalizas en particular y de las no leñosas en general. Esto es debido a que por debajo de los 0 grados el agua se congela y las plantas que no disponen de un tallo leñoso muere por lo general.

Por este motivo las heladas son tan temidas para todos los propietarios de un bosque comestible ya que son capaces de acabar con toda una plantación en un solo día.

Los periodos de máximo riesgo se sitúa a finales de otoño durante el invierno y a principios de primavera. Las regiones que mayor número de días están afectadas por las heladas son aquellas que se encuentran más cerca de los polos o poseen un clima más continental.

La protección contra las bajas temperaturas no difiere a grandes rasgos de la utilizada contra la acción del granizo o la nieve. Resultando indispensable que exista una cobertura vegetal más resistente. Un techado o al menos una extructura que cubra las plantas.

Plantas a las que les gusta el frío:

A pesar de ello algunas hortalizas necesitan el frío para dar unos productos adecuados cómo es el caso de las coles, el brócoli o los puerros.

Plantas para el Calor y el Sol
Plantas para el Calor y Sol: Tomates, Lechuga, Calabacín, Calabaza, Berenjena, Pimientos, etc

El calor y las plantas:

En el otro extremo se encuentran las altas temperaturas extenuantes del verano que perjudican a ciertas hortalizas y benefician a otras.

Nuestras plantas deben ser cultivadas en los lugares más frescos del huerto. Incluso bajo la sombra de un árbol u otra hortaliza de mayor tamaño.

Los problemas surgen porque el vegetal no es capaz de soportar la deshidratación. En determinados casos el calor y luz excesivos, provocan la subida prematura de la flor. Ésto es consecuencia derivada muy común entre las hortalizas de hoja como la lechuga las acelgas o las espinacas.

Además de la temperatra, otras cosas a tener en cuenta:

La Luz como factor limitante en el diseño de los bosques comestibles

La luz y las plantas o luminosidad como factor limitante en el diseño de los bosques comestibles:

La intensidad de los rayos solares y la duración de los días son factores que influyen decisivamente en el desarrollo de las plantas. Ya sea en el crecimiento de tallos y hojas, o en la maduración de los frutos así como en el inicio de la floración.

La Luz y su influencia en el crecimiento de las Plantas:

Las plantas extraen la energía necesaria de la luz para llevar a cabo sus procesos vitales y es tan importante que sin ella son incapaces de desarrollarse.

En términos generales,  es necesario considerar que cualquier elemento que produzca sombra en el huerto es contraproducente para la obtención de una buena cosecha.

Los árboles de sombra por descontado han de ser evitados por regla General. Al menos en las zonas dónde pensamos cultivar tendremos que tener en cuenta reducir su densidad. Debemos valorar su porte final para estructurar de manera adecuada el futro de nuestro Bosque Comestible.

Si no disponemos de suficiente espacio y queremos cultivar hortalizas habremos de orientar los bancales y surcos hacia el sur. En ella el sol está presente mayor número de horas.

La Luz y los árboles:

Los frutales deben estar situados normalmente en los límites del huerto. Dejando suficiente espacio para el resto de estratos de nuestro bosque comestible.

Todo este planteamiento depende al mismo tiempo del clima de la zona ya que la radiación del sol influye de manera directa en el aumento de la temperatura y en la evaporación del agua.

En el caso concreto de un lugar excesivamente caluroso, donde las temperaturas suben demasiado, puede ser necesaria la sombra. Al menos durante las horas del mediodía.

A tal efecto es conveniente que instalemos una cubierta ligera.

Aunque lo ideal es plantear desde el principio una plantación lógica. Con vegetales de porte arboreo y/o arbustivo qué protejan otros cultivos más delicados de los efectos negativos de la climatología del lugar.

Rueda solar:

Es importante a la hora de Diseñar una Reforestación estudiar y tomar nota de una serie de datos esenciales para una buena planificación.

Conocer las Temperaturas máximas y mínimas anuales. Y no sólo del último año, es importante contar con una serie que se remonte al menos 15 o 20 años atrás.

Tener una idea de los horarios de salida y puesta del Sol durante las distintas épocas del año es otro factor decisivo.

El número de heladas, nevadas, temporales, etc. Con todos esos datos hacernos una rueda en la que sabiendo la orientación de la parcela podamos ubicar cada planta.

La idea es basicamente sombrear en Verano y solear en Invierno. Proteger de los vientos dominantes y que unas plantas protejan a otras sin llegar a estorbarse.

Además de la Luz, a nuestro Bosque le afecta:

 

Plantas Silvestres en Cada Tipo de Suelo

Diferencia las Plantas silvestres en cada tipo de suelo de los Bosques Comestibles y Huertas

Suelos Acidos
Plantas Silvestre para Suelo Ácidos

Plantas Silvestres de suelos ácidos

Plantas de suelos que retienen el agua

Plantas Silvestres en suelos de mala estructura

Plantas para suelos de estructura regular

Plantas para suelos con buena estructura

  • Euphorbia sp.
  • Mercurial, Mercurialis annua
  • Ortiga menor, Urtica urens

Plantas Silvestres para suelos ricos en nitrógeno

Plantas Silvestres para suelos ricos en potasio

A la hora de iniciar el cultivo hay que tener en consideración todos los datos a los que hacemos referencia ya que, en función a la composición y tipo de suelo que tenga su huerto o bosque comestible será posible cultivar unas hortalizas y otras. Y en último término, rectificar los defectos o excesos que posea añadiendo proporcionalmente los componentes que requiera para su mejora o enmienda.

Tipos de suelos, Cómo Diferenciarlos
Tipos de Suelos por su PH pueden ser básicos o alcalinos

Cómo Diferenciar los Tipos de Suelo

A fin de determinar a simple vista el tipo de suelo de nuestro bosque comestible es preciso poseer ciertos conocimientos que solo la experiencia proporciona. Aunque si disponemos de las características concretas que lo definen como pueden ser las rocas predominantes en la zona o las plantas silvestres típicas de cada tipo de suelo y, además lo complementamos con un aparato medidor de pH que le proporcione la información de su grado de alcalinidad o acidez el problema puede estar cerca a ser resuelto.

Aparte de la composición química del sustrato es fundamental tener referencias sobre el tipo de textura y el grado de compactación del mismo.
En este caso la fórmula es sencilla porque mediante el empleo de un azadón podrás comprobarlo al instante.
Encontrarás texturas finas como las de los suelos limosos o por el contrario más o menos gruesas según el tamaño del grano de la arena o la presencia de grava y grandes piedras.

Cuanto mayor sea el tamaño de las piedras tanto menor será la calidad del suelo para su plantación. También es viable determinar el grado de compactación diferenciando los terrenos duros y apelmazado que impiden el normal desarrollo de las raíces de los esponjosos y mullidos que dan lugar a superficies aireadas más aptas para el cultivo.
El reconocimiento del suelo pasa en primer lugar por saber distinguir qué tipo de rocas caracterizan la región.

Suelos Básicos o Alcalinos

Sí en el paisaje predomina el granito la pizarra o la roca volcánica el grado de acidez será más alto.
En el supuesto de que las rocas sean calizas hoy eso encontraremos el caso opuesto de pH básico ya que contribuyen notablemente aumentar la alcalinidad del sustrato.
Si estás indicaciones no te resultan suficientes para determinar el tipo de suelo puedes apoyarte en la vegetación silvestre predominante ya que existen plantas propias de cada tipo de suelo. Cistus ladanifer o Jara Pringosa se asocia a suelos ácidos mientras que elige un parto el esparto y el romero son típicas de sustratos básicos o alcalinos.

En esta tabla te indicamos algunas de ellas.

  • Arce de Granada, Acer granatense
  • Orgaza, Atriplex halimus
  • Adelfilla, Bupleurum fruticosum
  • Boj balear, Buxus balearica
  • Cisto Macho, Cistus creticus
  • Aján, Clematis cirrhosa
  • Azahar bravo, Clematis flammula
  • Olivilla, Cneorum tricoccon
  • Espantalobos, Colutea arborescens
  • Emborrachacabras, Coriaria myrtifolia
  • Coronilla, Coronilla valentina
  • Durillo dulce, Cotoneaster granatensis
  • Guillomera, Cotoneaster nebrodensis
  • Majoletero plateado, Crataegus laciniata
  • Palmito, Chamaerops humilis
  • Efedra, Ephedra fragilis
  • Brezo de invierno, Erica multiflora
  • Fresno de flor, Fraxinus ornus
  • Aulaga, Genista scorpius
  • Corona de frare, Globularia alypum
  • Sabina suave, Juniperus phoenicea subsp. phoenicea