PLANTAS SILVESTRES EN CADA TIPO DE SUELO

Plantas Silvestres en Cada Tipo de Suelo

Diferencia las Plantas silvestres en cada tipo de suelo de los Bosques Comestibles y Huertas:

Plantas Silvestres de suelos ácidos:

Calluna vulgaris o Brecina

Cistus ladanifer o Jara pringosa

Digitalis purpurea  o Dedalera

Ilex aquifolium o Acebo

Plantas en suelos alcalinos:

lygeum spartum o Esparto

Rosmarinus officinalis

Plantas de suelos que retienen el agua:

Equisetum sp.  Cola de caballo

Mentha arvensis o Menta

Tussilago farfara  o Uñas de caballo

Plantas Silvestres en suelos de mala estructura:

Equisetum arvense o cola de caballo
Juncos sp
Matricaria camomila o manzanilla
Raphanus raphanistrum rábano silvestre

Plantas para suelos de estructura regular:

Anthemis arvensis o Margarita bastarda

Avena fatua o Avena loca

Chenipodium album

Plantas para suelos con buena estructura:

euphorbia sp

Mercurialis annua o Mercurial

Urtica urens u Ortiga menor

Plantas Silvestres para suelos ricos en nitrógeno:

Chenopodium album o cenizo

Galium aparine o amor de hortelano

Urica dioica u Ortiga

Plantas Silvestres para suelos ricos en potasio:

Althea officinalis o Malvavisco

Centaurea sp o Cardo estrellado

Papaver somniferum o Adormidera

A la hora de iniciar el cultivo hay que tener en consideración todos los datos a los que hacemos referencia ya que, en función a la composición y tipo de suelo que tenga su huerto o bosque comestible será posible cultivar unas hortalizas y otras. Y en último término, rectificar los defectos o excesos que posea añadiendo proporcionalmente los componentes que requiera para su mejora o enmienda.

Tipos de suelos, Cómo Diferenciarlos
Tipos de Suelos por su PH
pueden ser básicos o alcalinos

Cómo diferenciar los tipos de suelo:

A fin de determinar a simple vista el tipo de suelo de nuestro bosque comestible es preciso poseer ciertos conocimientos que solo la experiencia proporciona. Aunque si disponemos de las características concretas que lo definen como pueden ser las rocas predominantes en la zona o las plantas silvestres típicas de cada tipo de suelo y, además lo complementamos con un aparato medidor de pH que le proporcione la información de su grado de alcalinidad o acidez el problema puede estar cerca a ser resuelto.

Aparte de la composición química del sustrato es fundamental tener referencias sobre el tipo de textura y el grado de compactación del mismo.
En este caso la fórmula es sencilla porque mediante el empleo de un azadón podrás comprobarlo al instante.
Encontrarás texturas finas como las de los suelos limosos o por el contrario más o menos gruesas según el tamaño del grano de la arena o la presencia de grava y grandes piedras.

Cuanto mayor sea el tamaño de las piedras tanto menor será la calidad del suelo para su plantación. También es viable determinar el grado de compactación diferenciando los terrenos duros y apelmazado que impiden el normal desarrollo de las raíces de los esponjosos y mullidos que dan lugar a superficies aireadas más aptas para el cultivo.
El reconocimiento del suelo pasa en primer lugar por saber distinguir qué tipo de rocas caracterizan la región.

Suelos básicos o alcalinos:

Sí en el paisaje predomina el granito la pizarra o la roca volcánica el grado de acidez será más alto.
En el supuesto de que las rocas sean calizas hoy eso encontraremos el caso opuesto de pH básico ya que contribuyen notablemente aumentar la alcalinidad del sustrato.
Si estás indicaciones no te resultan suficientes para determinar el tipo de suelo puedes apoyarte en la vegetación silvestre predominante ya que existen plantas propias de cada tipo de suelo. Ladanifer ojalá pringosa se asocia a suelos ácidos mientras que elige un parto el esparto y el romero son típicas de sustratos básicos o alcalinos.

En esta tabla te indicamos algunas de ellas.